alfredo guerra borges
Guerra Borges era profesor emérito de FLACSO-Guatemala. Foto: CON NUESTRA AMÉRICA.

Alfredo Guerra Borges falleció a los 91 años de edad, tras una larga vida dedicada al conocimiento de Centroamérica y a las luchas sociales.

Guatemalteco, economista político, centroamericanista y luchador incansable en la búsqueda de alternativas de desarrollo social justas para su sociedad. Fue  miembro fundador del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) en 1949, el partido comunista durante la Revolución de Octubre (1944-1954).

Licenciado en Economía por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Tras el golpe de Estado a Jacobo Arbenz en 1954 tuvo que emigrar y vivió por décadas en México. Doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Larga trayectoria en investigación

Como investigador se desempeñó mucho tiempo en el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la UNAM. De regreso a su país, a inicios del siglo XXI colaboró con la Sede Guatemala de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

Entre los temas que más estudió y analizó por largo tiempo estuvo el de la integración económica de Centroamérica.

Entre algunas de sus muchas contribuciones insoslayables, mencionaremos tres: A) el capítulo1 titulado “El desarrollo económico” del tomo V de la Historia General de Centroamérica, coordinado por Héctor Pérez Brignoli dentro de la obra completa en seis tomos generada y dirigida por Edelberto Torres Rivas (1993). B) la Introducción a la economía de la Cuenca del Caribe, publicada por el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la UNAM en 1985. Y C) Guatemala: 60 años de historia económica, con primera edición del 2006 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

2 COMENTARIOS

  1. Aparte de las obras citadas, destacaría dos relacionadas directamente con su campo principal de especialización: la integración económica. La primera es “Desarrollo e integración en Centroamérica: del pasado a las perspectivas”. La segunda, es “La integración de América Latina y Caribe”.

    La primera se publicó en 1988 y es una obra de lectura obligada para aquellas personas que deseen comprender toda la problemática relativa al inicio de la integración económica en la región. El profesor Guerra Borges describe aquí toda la lucha política e institucional que desembocaría en el Tratado General de 1960, y que supondría el enfrentamiento ideológico entre la idea de integración económica que se planteaba desde la CEPAL, y la perspectiva librecambista que ya se estimulaba desde Washington (para profundizar en este hecho sin duda recomendaría leer el trabajo de Susanne Bodenheimer, “La ayuda externa no favorece la integración centroamericana”). De igual modo evalúa el proceso de industrialización y la evolución del comercio en la región en las décadas posteriores a la suscripción del Tratado, dando una especial importancia a las posibilidades de un mercado común en la región como herramienta de desarrollo económico.

    La segunda obra se publica en 1991 y es si cabe más importante, pues en ella el profesor amplía el horizonte teórico de la integración económica, y lo lleva hacia un objeto de estudio poco apreciado y estudiado por la literatura ortodoxa: las economías en desarrollo. Así, Guerra Borges presenta en su libro un compendio de la poca literatura teórica sobre integración económica para economías en desarrollo que en ese momento (e incluso en la actualidad) existía. De este modo, muchos de nosotros tendríamos de la mano del profesor nuestro primer acercamiento a los trabajos de Charles Cooper y Benton Massel, Harry Johnson, Fuat Andic, Suphan Andic y D. Doser o el Balassa más desarrollistas, entre otros. Pero sobre todo a Staffan Linder y a Hiroshi Kitamura, autores que con máximo acierto ya había recogido Miguel Wionczek en su magistral obra de coordinación “Integración de América Latina. Experiencias y perspectivas”, de 1964.

    Pero más allá, en esta obra el profesor expone el que para mí es su principal aporte a la academia: la definición de crisis orgánica en un proceso de integración. Así, expone de manera sucinta pero precisa los tres motivos por los que un proceso de integración podría entrar en estado de crisis orgánica: cuando sus objetivos no pueden ser alcanzados salvo que el esquema sea reformulado sustancialmente; cuando deja de haber correspondencia entre las demandas de desarrollo del proceso de integración y las formas jurídicas en que se le ha encuadrado; o cuando habiéndose avanzado en la consecución de los objetivos de un esquema se opera una reversión del mismo, que lleve incluso a su disolución. En consecuencia, el profesor nos facilita una herramienta teórica que nos permite evaluar cualquier proceso de integración, indistintamente del grado de desarrollo de las economías que la integran.

    En conclusión, el fallecimiento de Alfredo Guerra Borges supone una gran pérdida para todo el mundo académico, sobre todo el de habla hispana. No obstante, y debido a la profundidad de su trabajo, me aventuro a afirmar que su figura e ideas le sobrevivirán muchas décadas.

    Un saludo.
    Guillermo Vázquez

  2. Estimado Guillermo: muchísimas gracias por tu comentario, tan extenso y atinado. Cómo nos gusta cuando nuestros/as lectores/as colaboran de esta forma. Un saludo.

Deja un comentario